Diario de Avisos
Tijarafe
El Gobierno de
Canarias, por Decreto 101/2007, de 15 de mayo, ha declarado la Danza
del Diablo de Tijarafe, Bien de Interés Cultural (BIC). Un comunicado
remitido por el concejal de Patrimonio Histórico y Turismo del
Ayuntamiento de Tijarafe, y candidato de CC a la alcaldía, Marcos
Lorenzo, se hace eco de la noticia. La Danza del Diablo se celebra
todos los años la noche del 7 al 8 de septiembre en el marco de las
Fiestas Patronales en honor a Nuestra Señora de Candelaria. Esta
fiesta, por la trascendencia que ha adquirido dentro del panorama
festivo canario, es una muestra de cómo un elemento cultural puede
llegar a convertirse en parte esencial de todo un pueblo.
Las
razones que han llevado al Diablo de Tijarafe a convertirse en BIC, hay
que buscarlas en la propia naturaleza del evento, una exhibición
singular con un enorme poder de convocatoria, que atrae por igual a
vecinos que a sus visitantes. El éxito del Baile del Diablo hay que
buscarlo en el contexto cultural, más concretamente en su singularidad
dentro del acervo de las fiestas populares canarias, de tradición rica
y variopinta.
El Diablo, tal y como hoy se conoce, comenzó a
bailar en Tijarafe en 1923, siendo por entonces un armazón de cañas y
saco endurecido y protegido del fuego con lechadas de cal (que luego se
pintaban con hollín para que el Diablo fuera negro). Del minado del
armazón, con voladores sin rabo, pólvora y mechas de barreno, se
encargaban los propios mayordomos de la fiesta. A partir de 1978, tras
años de preparación por los colaboradores del pueblo, el minado y
colocación de los fuegos de artificio del Diablo se encarga a
pirotécnicos profesionales, dada la complejidad y el riesgo existente
en la plaza de Candelaria. La carcasa que durante estos años sirvió de
vestido al Diablo era un armazón metálico de un peso cercano a los 50
kilos, de modo que se dificultaba bastante a la persona que iba dentro
los movimientos normales y propios de la danza que tiene que realizar
rodeado de cientos de personas.
Actualmente, esta vieja
carcasa se halla expuesta en la Casa del Maestro, a escasos metros de
la plaza donde tantos 7 de septiembre bailara al son cadencioso de
pasodobles y pachangas. Desde 1994, los hermanos Toste, de Los
Realejos, se han encargado de la pirotecnia.